(Forficula auricularia)
Biología:
La tijereta común es de color rojo a marrón castaño y tiene un cuerpo alargado de unos 10 a 16 mm. Son características las pinzas al final del abdomen, que son mayores en los machos que en las hembras. Las alas están reducidas a cortos muñones, por lo que los animales son casi incapaces de volar. Las tijeretas viven normalmente al aire libre, pero a menudo entran en los edificios, sobre todo cuando se presentan en masa. Su actividad se concentra por la noche, durante el día buscan lugares oscuros para esconderse. Las tijeretas son omnívoras y se alimentan tanto de plantas como de animales. En el exterior, son cazadoras muy útiles de pulgones y otras plagas.
Daños:
Las tijeretas pueden plantear un problema de higiene en las empresas alimentarias si buscan escondites, por ejemplo en los envases. Pueden comerse diversos materiales y partes de plantas, y a veces pueden convertirse en plagas problemáticas en la maduración de uvas y melocotones. Su presencia en el hogar causa malestar y ansiedad a muchas personas.
Consejo:
Las tijeretas pueden interceptarse ofreciéndoles escondites (por ejemplo, macetas llenas de paja) y -si es absolutamente necesario- combatiéndolas en ellos. Sin embargo, estos métodos también son adecuados para atraer tijeretas en grandes cantidades con el fin de utilizarlas como agentes de control de pulgones en cultivos frutales, por ejemplo.