(Cimex lectularius)
Biología:
Las chinches de la cama son insectos de forma ovalada ancha, fuertemente aplanados, sin alas, de hasta 8 mm de longitud y de color marrón oxidado. Se caracterizan por sus antenas de cuatro segmentos, cuyos segmentos antenales 3º y 4º son significativamente más delgados que los dos primeros segmentos antenales.
Aparte de su tamaño, los bichos jóvenes son muy parecidos a los adultos. Son nocturnos y viven ocultos durante el día, por ejemplo, detrás del papel pintado suelto («lenguado del papel pintado»), cuadros, rodapiés y en grietas de camas y muebles. Buscan a las personas y a los animales domésticos por la noche para chuparles la sangre y alimentarse de ellos. Antes de poner huevos, la hembra debe haber comido sangre y la larva también debe haber chupado sangre al menos una vez entre cada muda. Sin embargo, también son capaces de pasar hambre hasta seis meses.
El característico olor dulzón de los chinches en las habitaciones infestadas se debe a la secreción de una glándula llamada apestosa.
Daños:
El chinche de la cama es una plaga higiénica bastante desagradable. Sus picaduras pueden provocar fuertes picores y habones, así como reacciones alérgicas en las personas sensibles. Sin embargo, gracias a la mejora de los métodos de limpieza y a los modernos métodos de construcción, las chinches rara vez se encontraban en nuestros hogares. Entretanto, vuelven a ser cada vez más comunes y a menudo se introducen al viajar con el equipaje.
Consejo:
El control de las chinches debe dejarse en manos de expertos controladores de plagas.