(Glycyphagus domesticus)
Biología:
Los ácaros domésticos son animales muy pequeños, normalmente de menos de 0,5 mm de longitud, que tienen 6 patas como larvas y 8 patas en la fase adulta. Pertenecen a la familia de los arácnidos. Las cerdas de su cuerpo son largas y plumosas.
El desarrollo del ácaro doméstico pasa normalmente por el huevo, la larva y diversos estadios de ninfa hasta llegar al animal adulto. A menudo pueden formarse formas permanentes que sobreviven a condiciones de vida desfavorables durante mucho tiempo. Sin embargo, si las condiciones de vida son favorables, suele producirse una reproducción en masa.
Daños:
Los ácaros domésticos se encuentran sobre todo en habitaciones con mucha humedad. Se alimentan de todo tipo de sustancias de origen orgánico, sobre todo si se han humedecido y enmohecido, favoreciendo la harina, el queso y el jamón.
En los hogares muy húmedos, viven en camas, alfombras y muebles tapizados, donde los ácaros pueden multiplicarse en masa. El contacto con los ácaros puede provocar picores, erupciones cutáneas y asma en los seres humanos.